Vuelta a clase


 Por: Lic. Sandra Kiriakidis Psicóloga Niños y Adolescentes


SE TERMINAN LAS VACACIONES Y COMENZAMOS UN NUEVO AÑO ESCOLAR: PARA LOS MAS CHIQUITOS DE LA FAMILIA SU PRIMER EXPERIENCIA Y PARA OTROS YA “VETERANOS ESCOLARES”, UN NUEVO COMIENZO.

Los padres comenzamos a plantearnos cómo prepararnos para volver a las levantadas, los horarios, las actividades curriculares y extracurriculares. Para algunas familias es un momento esperado: “al fin empiezan las clases… mis hijos se estaban aburriendo”; en cambio a otras les parecieron cortas “porque es genial estar sin horarios”.

Están también las que sienten que se avecinan muchos cambios, y lo viven con cierta inseguridad por ser una etapa diferente. Una etapa a la que sus hijos van a estar enfrentados sin su presencia, y haciendo “confianza” en un adulto que ustedes no conocen y que, sobre todo, no los conoce a ellos.

Sea cual sea la situación, lo que hay de común en todas, casi sin excepción, es que suponen un importante cambio de rutina, y en muchos casos nos lanzamos a correr, a vaciar papelerías para que los chicos tengan todo lo solicitado, y que no les falte ni la “tijera de punta roma” que no sabemos siquiera cuándo es que la van a necesitar.

En estas “corridas” podemos sin ninguna mala intención, generar inseguridad y ansiedad a los niños, ya que nosotros como ellos también tenemos que reacomodar agendas. Es muy importante entonces trasmitirles entusiasmo y tranquilidad, ya que incluso algunos niños pueden presentar trastornos somáticos como dolores de cabeza y de panza, hasta incluso vómitos, provocados por la vuelta al cole.


ALGUNOS CONSEJOS PARA AFRONTAR LA VUELTA A CLASES:

• REDUCIR LA ANSIEDAD

El primer día de clases puede producir mucha tensión en los niños y en los padres, sobre todo cuando el chico asiste al colegio por primera vez, inicia un nuevo ciclo académico, o cambia de institución. La angustia por la separación, los temores, el “nerviosismo” por conocer a los nuevos docentes y compañeros, se pueden disminuir si nosotros los adultos trasmitimos confianza y tranquilidad ante la nueva situación. Para esto, es muy importante una buena comunicación con ellos, hablar sobre lo que sienten, sus miedos, empatizando con ellos. Hasta compartirles cosas que también vivimos a su edad, puede ser muy productivo.


• ADAPTACIÓN PROGRESIVA DE LOS HORARIOS DE SUEÑO Y COMIDAS

En las semanas previas, es necesario ir adaptando poco a poco el horario que solía ser más laxo en las vacaciones, volviendo a la rutina de cenar temprano, acostarse antes y levantarse temprano también. De esta manera, podríamos ayudarlos a evitar síntomas de cansancio cuando las clases ya hayan comenzado. Un especial cuidado al desayuno es fundamental, ya que éste proporciona la energía que precisa el niño para el largo día escolar. Para que esto sea posible, es necesario levantarnos tranquilos y con tiempo, intentando dejar de lado los “apurones” y gritos que generan ansiedad a la familia entera.


• DEMOSTRAR ACTITUD POSITIVA

La actitud de los padres con respecto a lo que piensan y sienten de la Institución donde concurren sus hijos, a la maestra que le “tocó”, o al grupo en el cual “lo pusieron”, tampoco es un tema menor. Debemos evitar comentarios negativos que no proporcionan ninguna ayuda al niño, sino que todo lo contrario, lo cargan de más inseguridad y ansiedad, ya que tiene que “sobrevivir” a tal o cual maestra o grupo. Los animamos cuando les contamos cosas lindas del “cole”, las actividades divertidas que pueden realizar, o sobre todos los amigos nuevos que pueden hacer. También, demostrar interés por sus actividades es una actitud positiva, preguntándoles cómo les fue en el colegio, qué les ha parecido sus maestros o profesores, si conocen a todos sus compañeros o si hay nuevos, etc.


• REFORZAR LA AUTONOMÍA DE NUESTRO HIJO

Para que se sienta seguro, es recomendable animarlo a que apronte sus cosas, y de acuerdo a la etapa en la que se encuentra, que resuelva con autonomía aquellas cuestiones que puede atender por sí solo. Aunque creamos que nosotros lo podamos ejecutar mejor o más rápido que él, porque “se hace tarde”, le estamos quitando la oportunidad de aprender, practicar y resolver una situación que de otra forma, cuando no cuente con nuestra presencia, puede se le haga más difícil y le frustre.


• PREPARACIÓN DEL MATERIAL ESCOLAR

Si tenemos materiales que aún sirven, como lápices, cartucheras o mochilas, intentemos no comprar nuevos porque sí. De esta manera les estaremos enseñando valores, que en nuestra casa reciclamos, y a la vez no los estimulamos a consumir cuando no es necesario.


• PLANIFICACIÓN DE LAS ACTIVIDADES EXTRACURRICULARES

Si incorporamos actividades fuera de clases, es fundamental tener presente que no son más importantes que el tiempo de juego, ocio y descanso de los niños. Hasta el tiempo de “aburrimiento” es necesario, y que no esté todo hecho, ya que en aquellos momentos es donde hay más oportunidad para desarrollar la creatividad, la capacidad de resolver problemas, el ingenio y la espontaneidad.



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